
ME NEGABA A CREER QUE EL AGUA FUERA EL PROBLEMA DE MI PIEL HASTA QUE LO PROBÉ...
Sinceramente, en los primeros 3 o 4 días mi piel mejoró muchísimo. Ya ni siquiera necesitaba aplicarme crema hidratante tan a menudo, y al mes literalmente tiré las cremas a la basura.























